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Foto: https://culturaanimal.es/2019/03/20/por-que-estan-desapareciendo-los-gorriones/

NOS QUEDAMOS SIN EL VALLE VERDE DE LURÍN Y SIN GORRIONES

En el Día Mundial del gorrión

SI LOS QUE GOBIERNAN LA CIUDAD NO SON BUENOS CON LA NATURALEZA, Y POR ENDE CON LOS GORRIONES, TAMPOCO LO SON CON LOS CIUDADANOS.

Herless Alvarez Bazán

Publicado: 2021-03-20

Este sábado es 20 de abril y no solo concluye el verano, se da inicio a una nueva estación, el otoño. También es el Día Mundial del Gorrión, una especie que viene sufriendo un descenso poblacional mundial brutal: 30 millones de estas aves han desaparecido en solo una década (SEO/BirdLife, 2021). Y en particular con lo sucedido en la ciudad de Lima el pasado 11 de abril cuando se aprobó de manera anti técnica el cambio de Zonificación del distrito de Lurín o RIZ (Reajuste Integral de Zonificación del valle bajo y del distrito de Lurín) la cuota de extinción del gorrión se extiende también a una próxima desaparición del último valle verde de Lima.

El gorrión, ese pequeño pájaro pardo que no solo llama la atención con sus saltitos y vuelos cortos, que es usual encontrarlo en la ciudad, es decir, en terrazas, jardines, parques, plazas, incluso de vez en cuando se mete a las casas; también se deja escuchar por su trino (o canto de tres notas) no muy melodioso, pero que suena a llamada de atención, y hasta comparte el pan en la mesa con los humanos, claro, si es que ambos se entregan a la confianza mutua.

No es casual que el nombre científico del gorrión común sea Passer domesticus o pájaro doméstico. La relación humanidad-gorrión tiene siglos de historia. Este vínculo ha sido muy estrecho, tanto así que el gorrión se terminó convirtiendo en un polizón de muchas actividades humanas (mejor dicho, fuimos nosotros los que nos entrometimos e invadimos su hábitat) como la agricultura.

http://www.naturahoy.com/naturaleza/aves-de-barrio/

Lamentablemente, con la industrialización del campo y con el uso masivo de pesticidas, fertilizantes y otros productos fitosanitarios químicos, hemos contaminado gran parte de su alimentación, impactando gravemente en su reproducción y llevándolos a su próxima extinción. Y si esto no fuera poco, los agroquímicos afectan también la población de insectos, con lo cual los gorriones alimentan a sus crías. Cada vez se emplean más productos nocivos como el glifosato, utilizado para la eliminación de malas hierbas. Pese al llamado de atención o de denuncias de movimientos ambientalistas para la reducción, y mejor aún, la erradicación del uso de plaguicidas, a la fecha no se hace nada, por el contrario, el uso de productos fitoquímicos sigue en incremento a pesar de su toxicidad no solo para animales, sino para los propios seres humanos (agricultores, población del campo y consumidores de la ciudad).

Y si a todo esto sumamos la explosión urbana descontrolada, la industrialización a costa de nuestras áreas naturales y agrícolas, como se viene dando en el caso de Lima que de sus tres valles agrícolas como el Rímac, Chillón y Lurín, prácticamente se acabó con los dos primeros, y el tercero va camino a su desaparición podríamos encontrarnos muy pronto no solo sin gorriones, sino también con campos de cultivo, ecosistemas de lomas costeras, humedales, convertidos en invasiones, urbanizaciones, zonas industriales.

¿Por qué un Día Mundial del Gorrión? Con la finalidad de llamar la atención, de que esta ave, a pesar de conocerse como “común” viene atravesando un serio declive en su reproducción. Los gorriones prácticamente han desaparecido en ciudades como Londres, donde ya no se les puede ver. Lo mismo en otras ciudades europeas como París, Madrid, Sevilla, etc.

El gorrión hace siglos se las arregló para hacer travesías trasatlánticas (gracias a los viajes marítimos en barcos), es por lo que su distribución es mundial (excepto en los polos norte y sur no hay gorriones). Se estima que en América existen actualmente unos 150 millones de ejemplares que tomó unos 200 años para que suceda, pero con el abandono del campo y la explosión urbana e industrialización de ciudades puede ser cuestión de unos años para acabar con los gorriones en el continente.

El valle de Lurín, el ¿último valle verde de Lima?
http://peruentremontanastv.blogspot.com/2010/08/de-excursion-pachacamac-el-ultimo.html

Por lo tanto, el declive de la población de gorriones en el mundo y los que corresponden al Perú y a Lima es un reflejo de nuestros actos, y dice mucho de lo que debería importarnos la biodiversidad, el respeto a nuestra naturaleza como nuestros valles, el valle de Lurín, el último valle verde de Lima, las consecuencias del inminente cambio climático y lo que será sus lluvias o sequías extremas para la agricultura y la provisión de agua y alimento para ciudades sobre pobladas.

NO SE TRATA SOLO DE NUESTROS GORRIONES, DE OTRAS AVES COMO EL TURTUPILÍN, O DE NUESTROS VALLES, ECOSISTEMAS, SINO DE NUESTRO PROPIO DESTINO Y FUTURO COMO HUMANIDAD.
NO AL REAJUSTE INTEGRAL DE ZONIFICACIÓN DEL VALLE BAJO Y DEL DISTRITO DE LURÍN

Escrito por

Herless Alvarez Bazán

Periodista de ciencia y política. Runner de caminos nuevos o no transitados


Publicado en

ConCIENCIA

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